15 de abril de 2022 - 3:00 PM
Por Yulisa Gutierrez


El olor a corozo y el colorido de las alfombras quedan en la memoria de los feligreses católicos que recuerdan las diversas actividades que se desarrollaban el Viernes Santo en la cabecera departamental de Huehuetenango en donde evidenciaban su fe y amor al cuidar hasta el más mínimo detalle.


Desde tempranas horas, diversos grupos se organizaban y utilizando aserrín, añelina, flores, velas, lazos, pino y otros insumos pintaban de colores las principales calles de la ciudad a espera del paso del cortejo procesional del Santo Entierro con la imagen de Jesús Sepultado.


A las 11:00 de la mañana, los actores de la obra “El mártir del Gólgota” ya recorrían la ciudad para escenificar la vida, pasión y muerte de Jesús, proyecto que por décadas ha estado bajo la dirección de Manuel Martínez, conocido como don “Meme”. A lo largo del trayecto, la población esperaba ansiosa la representación que culminaba en el Calvario de la zona 3 con el acto principal recordando la muestra de amor más grande en el mundo.


Por la tarde, justo a las 17:00 horas, la banda de música sacra iniciaba su participación anunciando que se aproximaba la procesión del Santo Entierro, el anda era acompañada por la Virgen de Dolores y feligreses en hombros iniciaban el recorrido desde el altar en la Iglesia Catedral pasando por varios sectores e ingresar de madrugada nuevamente al templo.


Con semanas de anterioridad, la Hermandad preparaba las andas, que eran decoradas de acuerdo al mensaje que prevalecía a nivel mundial además de ultimar detalles en la vestimenta que la Virgen de Dolores.


Con la pandemia, es el tercer año consecutivo en el que todas estas actividades no se desarrollan, pero que no impide a los creyentes a demostrar su fe.