4 de septiembre de 2026 - 5:46 PM
Por Wayner Fuentes


Una camioneta convertida en un singular avión terrestre se ha convertido en el atractivo de familias y niños de Tejutla, San Marcos. Cada domingo, don Manfredo Ortega y sus hijos salen a recorrer distintos puntos del altiplano para regalar sonrisas y una experiencia fuera de lo común.


Desde hace tres décadas, don Manfredo Ortega encontró en la mecánica automotriz no solo un oficio, sino una forma de vida. Junto a sus hermanos inició su trayectoria en un taller ubicado en la aldea Las Delicias, Tejutla, San Marcos, donde aprendió los secretos de la reparación y transformación de vehículos.




Hace 15 años decidió independizarse y estableció su propio negocio, al que llamó Taller de Electro Mecánica. Sin embargo, junto a sus hijos comenzó a darle forma a una idea que terminaría convirtiendo el lugar en un punto de referencia para la comunidad.


“Primero surgió el proyecto de transformar un vehículo en un helicóptero, pero fue otra creación la que finalmente conquistó a los vecinos: ‘El Avioncito’, una camioneta modificada hasta convertirse en una especie de avión terrestre que hoy llama la atención de pequeños y grandes”, indicó Manfredo Ortega, mecánico. 




A sus 51 años, don Manfredo comparte con sus hijos la satisfacción de haber hecho realidad este particular proyecto. Lo que comenzó como una idea familiar se ha convertido en una atracción que despierta curiosidad y alegría entre los habitantes de la comunidad y quienes visitan la región.


Cada domingo por la tarde, “El Avioncito” emprende su particular vuelo por tierra hacia distintos puntos del altiplano guatemalteco. A bordo viajan niños y familias completas que disfrutan del recorrido, de los paisajes de la región y, sobre todo, de la experiencia de subir a un vehículo que no pasa desapercibido.




Entre caminos y montañas, el singular vehículo se ha ganado un lugar especial en el corazón de la comunidad. Más que una modificación mecánica, “El Avioncito” representa la creatividad, el trabajo familiar y la capacidad de convertir una idea poco común en un motivo de alegría para toda una comunidad.