1 de abril de 2026 - 7:45 AM 
Por La Redacción 


Este 1 de abril, la NASA tiene previsto lanzar la misión Artemis II, que enviará a cuatro astronautas a orbitar la Luna. Este viaje marcará un paso crucial para futuros alunizajes y la eventual construcción de una base lunar, consolidando la estrategia de exploración del programa Artemis.


El programa Artemis, que ha requerido años de trabajo y la participación de miles de especialistas, ha tenido un costo aproximado de 93.000 millones de dólares. Sin embargo, el regreso a la Luna plantea preguntas sobre su relevancia, considerando que hace más de 50 años las misiones Apolo permitieron a los primeros humanos pisar la superficie lunar, con un total de seis alunizajes.


Pese a su apariencia árida y polvorienta, la Luna posee recursos valiosos similares a los de la Tierra. La científica planetaria Sara Russell, del Museo de Historia Natural de Londres, destaca que en el satélite se encuentran elementos de tierras raras, metales como hierro y titanio, y helio, utilizado en superconductores y equipos médicos.


Pero el recurso más atractivo es el agua. La Luna contiene agua atrapada en minerales y en cantidades significativas en los polos, especialmente en cráteres permanentemente en sombra, donde puede acumularse hielo. Este hallazgo es clave, ya que el agua lunar no solo puede convertirse en agua potable, sino también separarse en hidrógeno y oxígeno, proporcionando aire respirable y combustible para futuras misiones espaciales.


La misión Artemis II, además de la recolección de datos científicos, representa un paso estratégico hacia la presencia humana sostenida en la Luna, exploración de recursos y preparación para futuras expediciones al espacio profundo, incluyendo Marte. La NASA busca así combinar ciencia, tecnología y recursos para mantener a la humanidad a la vanguardia de la exploración espacial.