2 de abril de 2026 - 4:00 PM
Por Redacción


El fenómeno del catfishing, una práctica cada vez más común en redes sociales, ha vuelto a generar preocupación tras el caso de la joven británica Sasha-Jay Davies, quien ha sido víctima de robo de identidad durante varios años.


El catfishing consiste en crear perfiles falsos en internet utilizando fotos e información de otra persona con el objetivo de engañar, manipular o incluso estafar a terceros. Quienes cometen este tipo de fraude suelen ocultar su identidad real, evitar videollamadas y construir historias ficticias para ganar la confianza de sus víctimas.


En el caso de Sasha-Jay, desconocidos robaron sus fotografías de redes sociales para hacerse pasar por ella y entablar relaciones con hombres y amistades con otras mujeres. Como consecuencia, la joven ha sido confrontada en la vida real por personas que creen conocerla, lo que le ha generado miedo, ansiedad y aislamiento.


“Es aterrador que te enfrenten por algo que no hiciste”, expresó la joven, quien asegura que al menos 20 hombres han intentado contactarla tras haber sido engañados por el perfil falso.


El problema se agravó cuando el responsable no solo utilizó sus imágenes, sino que también publicó contenido ofensivo, incluso relacionado con su familia, afectando gravemente su reputación.


Expertos en seguridad digital advierten que este tipo de conductas puede estar motivado por baja autoestima o la necesidad de control, pero también puede escalar hacia delitos más graves como la extorsión.


Este caso evidencia los riesgos del uso indebido de imágenes en internet y la importancia de reforzar la seguridad digital. Las autoridades recomiendan verificar perfiles, evitar compartir información personal con desconocidos y denunciar cualquier cuenta sospechosa.


El catfishing no solo afecta a quienes son engañados, sino también a las víctimas cuya identidad es utilizada, dejando secuelas emocionales y sociales difíciles de superar.