26 de diciembre de 2024 - 8:45 AM
Por La Redacción
Un cambio transformador en la manera en que la humanidad interactúa con la naturaleza es imprescindible para frenar la pérdida de biodiversidad y evitar un colapso ecológico irreversible. Así lo concluyó la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) en su más reciente informe, aprobado en Windhoek, Namibia.
El estudio, elaborado por más de 100 expertos de 42 países a lo largo de tres años, alerta sobre el riesgo de alcanzar puntos de inflexión críticos, como la extinción de la selva amazónica o la desaparición de los arrecifes de coral. Según Karen O’Brien, copresidenta de la evaluación, actuar ahora es crucial, ya que retrasar las acciones podría duplicar los costos y agravar las pérdidas.
El costo de la inacción
El informe estima que entre 722 y 967 mil millones de dólares anuales serían necesarios para gestionar la biodiversidad de manera sostenible. Sin embargo, actualmente se invierten solo 135 mil millones, lo que evidencia una brecha significativa de financiamiento. A pesar de esto, los expertos aseguran que un enfoque económico positivo hacia la naturaleza podría generar más de 10 billones de dólares en oportunidades empresariales y 395 millones de empleos para 2030.
Causas y soluciones
La desconexión entre los humanos y la naturaleza, la desigualdad económica y las políticas inadecuadas son señaladas como las principales causas de la crisis de biodiversidad. La IPBES propone cuatro principios para impulsar el cambio: equidad, inclusión, reciprocidad con la naturaleza y aprendizaje adaptativo.
Entre las estrategias planteadas se encuentra integrar la biodiversidad en sectores clave como la agricultura, la pesca y las infraestructuras, así como reformar los sistemas económicos para garantizar la equidad y la sostenibilidad.
Un llamado a la acción global
Anne Larigauderie, secretaria ejecutiva de la IPBES, enfatizó que la ventana de oportunidad para revertir el daño ambiental se está cerrando rápidamente. "Actuar ahora es difícil, pero necesario y posible", afirmó, destacando la importancia de superar intereses que obstaculizan el cambio transformador.
La IPBES, con sede en Bonn, Alemania, fue creada en 2012 para conectar la ciencia con la política en temas de biodiversidad y servicios ecosistémicos. Este informe, según los expertos, no solo es un llamado urgente, sino una hoja de ruta hacia un futuro sostenible para el planeta.