26 de agosto de 2026 - 9:34
Por La Redacción
Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue, una fecha destinada a recordar que una de las enfermedades virales de mayor expansión global continúa exigiendo la máxima alerta tanto de los gobiernos como de la ciudadanía.
Un crecimiento exponencial a nivel mundial
Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reflejan una realidad preocupante: los casos notificados a escala global se han multiplicado por diez en las últimas dos décadas. Actualmente, el virus es endémico en más de 100 países de América, Asia, África y el Pacífico, afectando de forma directa a millones de personas cada año debido al impacto combinado del cambio climático, la urbanización desordenada y la expansión geográfica del mosquito vector, el Aedes aegypti.
En el continente americano, las autoridades sanitarias han venido advirtiendo sobre temporadas con picos históricos de contagios que ponen bajo presión constante a los sistemas de salud pública locales. Ante este escenario, organismos internacionales y ministerios de salud intensifican las campañas informativas para frenar la propagación antes de que comiencen las épocas de mayor calor y lluvias.
¿Cómo se combate al mosquito en casa?
Los especialistas insisten en que el pilar fundamental para contener el dengue no recae únicamente en los hospitales, sino en la acción comunitaria y doméstica. Dado que el Aedes aegypti es un mosquito de hábitos domiciliarios que se reproduce en cualquier pequeño cúmulo de agua limpia, se recomienda seguir estrictamente las siguientes medidas:
Eliminar criaderos: Vaciar, cepillar y tapar recipientes que puedan acumular agua estancada (como neumáticos, floreros, canaletas y baldes).
Protección personal: Utilizar repelentes autorizados de manera frecuente, instalar mosquiteros en puertas y ventanas, y vestir prendas de manga larga si se está al aire libre.
Control estatal: Colaborar con las jornadas de fumigación y descacharrización impulsadas por los municipios.
Síntomas de alerta y el papel de las vacunas
Frente a la sospecha de contagio cuyos síntomas principales incluyen fiebre alta, dolor intenso de cabeza, dolores musculares y articulares, y erupciones en la piel, los médicos aconsejan acudir de inmediato a un centro de salud y evitar la automedicación (en especial el consumo de ibuprofeno o aspirina, ya que pueden incrementar el riesgo de hemorragias).
En paralelo, la ciencia sigue sumando herramientas: aunque las vacunas aprobadas en diversos países suponen una capa adicional de defensa en poblaciones de alto riesgo, los expertos recuerdan que ningún inmunizante sustituye la tarea esencial de impedir que el mosquito nazca en los hogares.