19 de marzo de 2026 - 1:49 PM
Por Jerson de León
Las calles y avenidas de Samayac, Suchitepéquez, se llenaron de color, misticismo y tradición con el centenario Juego de Judíos y Centuriones, una de las manifestaciones folclóricas más emblemáticas de la región, realizó su esperado recorrido, marcando la pauta de las celebraciones previas a la Semana Santa.
Domingo Tunay, integrante y organizador de este grupo tradicional, explicó que esta actividad es una representación única de la Pasión y Muerte de Jesús, adaptada a la cosmovisión y el folclore local.

Simbolismo: El bien contra el mal
La tradición divide a los participantes en roles cargados de significado:
Los Judíos: Representados por jóvenes que visten máscaras de diablos y "cucuruchos" (capirotes). Simbolizan el mal que persiguió a Jesús.
Los Centuriones: Actúan como los "apóstoles" o amigos de Jesús, encargados de su rescate.
El Personaje del Perro (El "Chucho"): Es una figura clave que utiliza una máscara de perro y un tambor. Su función es usar el "olfato" para rastrear y encontrar a Jesús.

"Es una remembranza folclórica donde los jóvenes utilizan implementos como el martillo, la cadena y sartenes, objetos que simbolizan el sacrificio y la burla que sufrió Jesús durante su entrega", detalló Tunay.
Una inversión en la tradición
Participar en este centenario juego requiere no solo devoción, sino también una inversión económica. Según los organizadores, el costo de los trajes varía significativamente dependiendo de la calidad de las telas, las medias, el calzado y la complejidad de las máscaras.
Un traje básico tiene un costo estimado desde los Q400, mientras que un traje completo o de gala puede superar los Q2 mil.

Lo que viene: La esperada "Planaceada"
Tras concluir los recorridos de los primeros viernes de Cuaresma, el grupo se prepara para el punto culminante de la festividad.
El Quinto Viernes de Cuaresma y el Viernes de Dolores se llevará a cabo la "presentación completa" o Planaceada. En esta fase, los centuriones utilizan machetes para enfrentarse simbólicamente a los judíos, recreando pasajes bíblicos como el momento en que San Pedro corta la oreja de un soldado para defender a Jesús.

Los organizadores invitan a los vecinos de Suchitepéquez y turistas a visitar Samayac el próximo Quinto Viernes para presenciar el juego completo, las "entradas" y la búsqueda de Judas, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación por más de un siglo.
