17 de marzo de 2023 - 1:00 PM
Por Wilmer Yax


Las precariedades en el sistema educativo del departamento de Quetzaltenango son notables, sobre todo en su infraestructura y recurso humano, debido a que varios establecimientos no se encuentran en las condiciones adecuadas ahora que las clases presenciales.


Esto se ve reflejado en la falta de mobiliario y docentes en varios establecimientos como el caso de la Escuela Oficial Rural Mixta Llanos de Urbina en Cantel, donde diariamente los niños enfrentan dificultades para recibir una educación de calidad.


Ayer, un grupo de padres de familia con sus hijos y los docentes, se pronunciaron por las carencias en la escuela que alberga a más de 150 niños de la comunidad. La escuela no cuenta con escritorios y otros establecimientos han tenido que prestarles algunos para que los niños puedan tener un lugar donde recibir sus clases, otro de los problemas que afecta a es la falta de docentes y la inseguridad, porque sus instalaciones están a la intemperie.  




Los padres de familia, que se han organizado en más de una ocasión, han solicitado a las autoridades de la Dirección Departamental de Educación una audiencia para plantearle sus problemas, sin embargo, no existe ninguna respuesta y solo se trasladan las solicitudes ante el Supervisor de Educación. 


Nidia Pérez, una de las madres de familia, explicó que son varias las necesidades pero tres son las que deben ser priorizadas para que mejore la calidad educativa en la comunidad, “no tenemos escritorios, si hay están en mal estado, además solo hay 7 docentes y es un problema que nos afecta año con año”, agregó.




Aún con las carencias con las que viven a diario, la escuela también ha sido objeto de hechos delictivos como robos y daños a las instalaciones, ya que hace 5 años se construyeron tres aulas, pero no se circuló el establecimiento.


Durante la pandemia, el Ministerio de Educación no realizó ningún tipo de remozamiento en esta escuela, por lo que se enfrentan a los mismos problemas que han tenido desde tiempo atrás, los padres con sus propios recursos construyeron parte de un muro perimetral, pero el peligro es latente, ya que la Granja Penal Cantel está ubicada a menos de un kilómetro.  


Juan Elías, que también es padre de familia, explicó que las instalaciones están en pésimas condiciones, llegando a extremos en los que dos o tres niños deben compartir escritorio, “hasta hay un pequeño barranco al lado de la escuela, prácticamente estamos abandonados y no hay una buena cobertura en las escuelas”.


Por otro lado, está el problema de la falta de maestros, quienes explican que solo tres son parte del renglón presupuestario 011, cinco están por contrato (021) y dos que son reubicados, lo que genera inestabilidad para impartir adecuadamente las clases, situación que han vivido desde hace seis años, según lo relató la maestra Karina Cotí. 


El grupo de estudiantes afectados se ve en la necesidad de recibir las clases en estas condiciones, ya que la escuela más cercana a esta comunidad se encuentra a 30 minutos de distancia.


Los padres exigen a las autoridades que actúen para dar una solución a estos problemas que no garantizan una buena calidad educativa para los niños.