29 de enero de 2025 - 6:30 PM
Por La Redacción


La Administración del presidente republicano Donald Trump anunció la revocación de la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes venezolanos, una medida que había sido otorgada solo 19 días antes por la Administración de Joe Biden. Esta decisión pone fin al alivio migratorio que permitía a unos 600.000 venezolanos residir y trabajar en los Estados Unidos hasta octubre de 2026, y abre la puerta a deportaciones masivas.


En una entrevista con la cadena 'Fox News', la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó la revocatoria de la medida, asegurando que el gobierno de Trump continuará con las políticas migratorias del pasado, que incluyen la evaluación y posible deportación de los migrantes indocumentados. “Vamos a seguir el proceso, evaluar a todas estas personas que están en nuestro país, incluyendo a los venezolanos que están aquí”, señaló Noem, sin proporcionar más detalles sobre el impacto inmediato de la medida.


El TPS, firmado por Biden el 10 de enero de 2025, otorgaba un alivio temporal a los venezolanos que se encontraban en territorio estadounidense, protegiéndolos de la deportación hasta octubre de 2026 y permitiéndoles trabajar legalmente en el país. Sin embargo, con la revocación de la extensión, se da marcha atrás a este apoyo, lo que podría llevar a la deportación de miles de migrantes venezolanos que se encuentran en una situación de vulnerabilidad.


El Departamento de Estado, según informó Noem, está en negociaciones con varios gobiernos para coordinar la deportación de ciudadanos indocumentados, incluidos los venezolanos. “El presidente claramente ejercerá toda la autoridad y el poder que tiene para hacer que estos países los acepten”, agregó la funcionaria.


La revocación llega en medio de una creciente tensión internacional, tras el rechazo del presidente colombiano, Gustavo Petro, a recibir vuelos de deportación provenientes de EE. UU. con migrantes colombianos. Petro argumentó que los migrantes estaban siendo tratados de manera "indigna", un incidente que exacerbó la compleja relación entre Estados Unidos y los países latinoamericanos en el manejo de la migración.