7 de febrero de 2025 - 4:00 PM
Por La Redacción
Después de varios años sin registros de nacimientos de tortugas baule, esta semana se liberaron con éxito 26 neonatos de esta especie en la Playa Tulate, ubicada en el municipio de San Andrés Villa Seca, Retalhuleu. Este acontecimiento marca un hito importante para la conservación de esta especie en peligro.
La tortuga baule, cuyo nombre científico es Dermochelys
coriacea, depositó un total de 84 huevos en la playa. De estos, 26 rompieron el
cascarón y fueron liberados, mientras que se espera que el resto nazca en las
próximas horas. Los huevos fueron incubados en el Tortugario Comunitario La
Varrona, ubicado en la misma playa, tras un período de anidación de
aproximadamente dos meses y medio.
Este evento es especialmente relevante, ya que el último
registro de liberación de tortugas baule en la región data de enero de 2021. En
esa ocasión, 65 tortugas nacieron en un nido y fueron liberadas con el apoyo de
la comunidad y la UGAM de Mazatenango, en el Tortugario Tahuesco de El Rosario.

La tortuga baule está catalogada en el Índice 2 de la Lista
de Especies Amenazadas del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y en el
Apéndice 2 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que refleja su estado
vulnerable. En los últimos años, aunque se han encontrado nidos en la región,
los nacimientos no habían tenido éxito, posiblemente debido a factores como la
temperatura, el cambio climático y otras causas aún no determinadas.
Según el CONAP, la tortuga baule es única por su falta de
caparazón duro, ya que posee una piel gruesa que le ha valido el nombre en
inglés de “leatherback” (espalda de cuero). Su huella es inconfundible, con un
ancho que varía entre 150 y 230 cm. Además, tiene la peculiaridad de depositar
algunos huevos más pequeños e infértiles, conocidos como "huevos
hueros", junto con los huevos normales.
Cabe destacar que, a diferencia de otras especies como la
parlama, los huevos de la tortuga baule deben ser entregados en su totalidad a
tortugarios registrados. Esta medida forma parte de los esfuerzos para proteger
y conservar la especie.