5 de marzo de 2025 - 3:45 PM
Por La Redacción
El Ejército de Guatemala continúa con la implementación de la Operación Cinturón de Fuego en la frontera con México, un esfuerzo que busca resguardar la soberanía del país y prevenir que el crimen organizado se apodere de esta región estratégica. A un año de su puesta en marcha, las fuerzas armadas han reforzado las operaciones con unidades especializadas que realizan patrullajes a pie y en vehículos blindados.


El comandante Juan Ernesto Celis explicó que la operación tiene como objetivo evitar el uso de las aguas internacionales para el tráfico de drogas, contrabando y la trata ilegal de migrantes. Los recorridos militares se concentran principalmente en el río Suchiate, Ocós, San Marcos y otras zonas fronterizas con México, con la intención de mantener el control de la zona y frenar posibles amenazas transnacionales. Según Celis, la estrategia de seguridad denominada "Cinturón de Fuego" se llevará a cabo por tiempo indefinido.
En este esfuerzo conjunto también participan las Fuerzas Armadas Mexicanas, colaborando de forma estrecha para asegurar las regiones limítrofes de ambos países. Las áreas de Petén, Huehuetenango y San Marcos se encuentran bajo constante vigilancia, utilizando vehículos blindados y patrullajes aéreos y terrestres para cubrir las fronteras terrestres y pluviales.

El objetivo primordial de la operación es disuadir a aquellos que intenten realizar actividades ilícitas en la región, asegurando que los grupos criminales sean capturados antes de que logren sus objetivos.
Aunque hasta el momento no se han registrado enfrentamientos directos con grupos delictivos, las autoridades mantienen un despliegue constante de seguridad en la zona. Aproximadamente 60 elementos del Ejército participan en las patrullas, que se esperan continúen durante un periodo prolongado, garantizando la seguridad de los habitantes de las áreas cercanas.

Este esfuerzo subraya la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de mantener la estabilidad en las regiones fronterizas, donde el crimen organizado busca constantemente expandir su influencia.