23 de abril de 2026 - 7:00 AM
Por La Redacción/Con información de AGN
Este jueves, el papa León XIV concluyó por África un intenso viaje de 11 días y 18 mil kilómetros entre Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, países donde pidió paz, libertad y una mejor distribución de la riqueza. Su periplo estuvo marcado por las críticas del presidente de EE. UU., Donald Trump, hacia el pontífice.
Estos llamamientos y el mensaje de una iglesia al servicio de la justicia y de la solidaridad han sido una constante en los discursos del papa en los cuatro países que visitó, con énfasis en Camerún y en Guinea Ecuatorial, regidos desde hace décadas por mandatarios criticados por su autoritarismo.
Una mejor distribución de la riqueza
Guinea Ecuatorial, a pesar de tener una alta renta per cápita por la exportación de petróleo, enfrenta desafíos significativos de pobreza, con aproximadamente el 50.7 por ciento de su población viviendo bajo la línea de pobreza nacional, según datos del Banco Mundial.
“Son muchas las riquezas naturales que el Creador les ha dado; los exhorto a cooperar para que puedan ser una bendición para todos”, dijo el pontífice durante una homilía.

También en Angola, uno de los mayores productores de petróleo, gas y diamantes de África y donde existe una enorme desigualdad en la distribución de la riqueza, ante 100 mil feligreses en la misa en la capital, afirmó que los recursos son malgastados y pidió eliminar la lacra de la corrupción.
“Queridos hermanos, les mencioné las riquezas materiales que intereses prepotentes acaparan, incluso aquí en su país. ¡Cuánto sufrimiento, cuántas muertes, cuántas catástrofes sociales y ambientales trae consigo esta lógica extractiva!”, criticó durante el discurso a las autoridades tras visita institucional al presidente angoleño, João Manuel Gonçalves Lourenço.
Y en Camerún, en la misa en Bamenda, citó las abundantes formas de pobreza que últimamente también afectan a muchas personas por la crisis alimentaria actual; la corrupción moral, social y política, sobre todo vinculada a la gestión de la riqueza, que impide el desarrollo de las instituciones y las estructuras.
Culpó a aquellos que, en nombre de la ganancia, siguen entrometiéndose en el continente africano para explotarlo y saquearlo.
En Argelia, el papa eligió el mensaje de que es posible un futuro de justicia, paz, concordia y salvación, en la homilía de la misa que celebró en la Basílica de San Agustín de Annaba (noroeste de Argelia), donde visitó los lugares de la vida del santo de Hipona, el antiguo nombre de esa ciudad.