23 de octubre de 2024 - 3:15 PM
Por Yulisa Gutierrez
En la Escuela Urbana Para Niñas Jacinta Molina, ubicada en la zona 1 de Huehuetenango, el personal docente y familiares rindieron homenaje póstumo a la profesora Rosa Del Carmen Ordóñez Aguirre de Farfán, a quien recordarán como una mujer dedicada a la educación y el servicio.

La muerte de la docente dejó luto en sus familiares y amigos y en las miles de estudiantes que se formaron en ese centro educativo, su deceso se registró el lunes 21 de octubre y tras la velación, el personal docente de la escuela le hizo un homenaje póstumo para recordar parte de su labor.
"Seño Rosita", como era cariñosamente conocida, nació en el municipio de Cuilco el 30 de junio de 1,943, se casó con Luis Alberto Farfán Franco con quien procreó a dos hijas, estudió la primaria en la escuela Jacinta Molina, se graduó de diversificado en el Instituto Normal Mixto Alejandro Córdova y cuando tenía 28 años fue nombrada como directora de la escuela que tanto amó como estudiante, la Jacinta Molina.

Excompañeras maestras de esa época indicaron que seño Rosita destacó por su amor por la docencia, además de su ímpetu por gestionar proyectos en beneficio del centro educativo, logró que se techara por completo la cancha para mejorar las condiciones en las que las niñas recibían el pan del saber y evitaran exponerse al sol o la lluvia.


Además, se esmeró por implementar las clases de croché y organizó la banda escolar que obtuvo varios reconocimientos por su destacado papel en distintos eventos, además, conformó el coro de estudiantes y el grupo de marimba y una de sus alumnas ganó el cargo de Comandante Militar por un día.
El emotivo acto de homenaje finalizó con aplausos y el recorrido del féretro por la que fue su escuela y en donde dejó un gran legado de amor en cada aula, sus restos fueron depositados en el Cementerio General de la zona 1 en la cabecera departamental.
