30 de julio de 2026 - 10:34 AM
Por La Redacción
La UEFA (Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol) anunció este jueves que sus 55 federaciones nacionales no participarán en ninguna competición organizada por la FIFA, incluidos los Mundiales, mientras el máximo organismo mantenga su propuesta de abrir la propiedad comercial de sus torneos a inversionistas privados.
La decisión fue tomada tras una reunión extraordinaria en la que las asociaciones europeas analizaron el plan de la FIFA de crear una filial para comercializar sus competiciones, entre ellas la Copa del Mundo. Para la UEFA, esta iniciativa pone en riesgo la esencia del fútbol y abre la puerta a que intereses económicos condicionen el futuro del deporte.
"La UEFA y sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA. La UEFA y sus 55 federaciones miembro se mantienen unidas. Rechazamos de forma unánime e inequívoca la propuesta de la FIFA de transferir participaciones de propiedad de la Copa del Mundo y de otras competiciones de la FIFA a inversores privado", señaló la entidad.
En un contundente comunicado, el organismo europeo dejó claro que la Copa del Mundo no está en venta y aseguró que ningún inversionista privado debe tener participación en un torneo construido durante generaciones gracias a jugadores, selecciones y aficionados de todo el planeta.
Además, la UEFA criticó duramente la forma en que se impulsó la propuesta, al considerar que fue elaborada sin consultar a las federaciones nacionales y que representa un grave fracaso en la gobernanza del fútbol mundial.
El organismo también advirtió que, si el proyecto se concreta, las decisiones sobre el calendario internacional, el formato de las competiciones y el desarrollo del fútbol dejarían de responder al bienestar del deporte para atender los intereses de los accionistas.

La postura europea es firme: ninguna selección afiliada a la UEFA volverá a competir en torneos de la FIFA mientras la propuesta siga sobre la mesa. Solo un retiro definitivo del proyecto y garantías vinculantes de que la propiedad privada no tendrá participación en las competiciones permitirían reconsiderar esa decisión.
De mantenerse este escenario, el fútbol internacional podría enfrentar una fractura sin precedentes, con la posibilidad de que las principales potencias europeas queden fuera de futuras Copas del Mundo y demás torneos organizados por la FIFA.