Foto: EFE
1 de marzo de 2023 - 10:17 AM
Por La Redacción
La quetzalteca, Gloria Esther Recinos, es conocida como “La niña inventora”, considerada genio y una promesa en la ciencia.
A sus 8 años cambió las muñecas por cables, tornillos, chips y microprocesadores para iniciar en el mundo de la ciencia. La niña inventora creo un “robot rescatista”: el 1 de octubre de 2015, cuando ella tenía 11 años, un alud sepultó más de dos centenares de residencias, dejando un saldo de 280 muertos, en el Cambray II en la capital guatemalteca.
"Esta tragedia me llevó a crear un prototipo de robot que se guiaba por la luz de una linterna y por instrucciones a control remoto. El robot podía meterse entre los escombros y detectar a una persona, indicando la posición exacta a los rescatistas”, relata la joven estudiante de Ingeniería Biomédica.
Gloria Esther, de 18 años, atribuye a la curiosidad su carrera prolífica en la robótica, en la que ha sido premiada por el diseño de una casa domótica, una prótesis robótica de mano y brazo y un proyecto de energías alternativas, que hizo a los 10 años y que se encuentra en exposición en el Museo de Ciencia y Tecnología de Ciudad de Guatemala.
Es bachiller en computación con un diplomado en aplicaciones Android y Robótica, y estudia en la Universidad del Valle su primer semestre en Ingeniería Biomédica.
"Desde muy pequeña me llamó la atención la tecnología, a los 8 años comencé a incursionar en la misma por curiosidad, desarmando varias cosas que encontraba en casa", relata en la comunidad emprendedora Coraligt.com.
«Mi mensaje para las niñas y adolescentes es que busquen algo que las motive y les cause curiosidad para mantener su mente trabajando y no quedarse atrás, sino seguir innovando en sus propias ideas, desarrollando mucho más la creatividad», afirma.
Se dedica al desarrollo de prototipos tecnológicos para personas con alguna discapacidad y de bajos recursos, dentro del campo de la robótica, tecnología e innovación, lo cual le permite colaborar con diferentes instituciones y organizaciones públicas y privadas.
Con información de EFE