29 de agosto de 2024 - 6:15 AM
Por La Redacción
Más de 20 personas que han regresado a Estados Unidos desde Cuba en los últimos meses se contagiaron de un virus transmitido por insectos, informaron el martes las autoridades federales de salud. Todas contrajeron oropouche, una enfermedad viral también conocida como fiebre del perezoso.
Ninguna de estas personas ha muerto y no existe evidencia de que la enfermedad se esté propagando en Estados Unidos. Pero las autoridades advierten a los médicos estadounidenses que estén atentos a la infección en viajeros procedentes de Cuba y Sudamérica.
¿Qué es el virus oropouche?
El oropouche es un virus originario de las zonas tropicales boscosas. Se detectó por primera vez en 1955 en un trabajador forestal de 24 años en la isla de Trinidad, y recibió el nombre de una aldea y unos humedales cercanos.
En ocasiones se le ha llamado fiebre del perezoso debido a que los primeros científicos que investigaron el virus lo detectaron en un perezoso de tres dedos, y creyeron que estos animales eran importantes para su transmisión entre insectos y animales.
¿Cómo se contagia el virus oropouche?
El virus se transmite al ser humano a través de la picadura de pequeñas moscas, llamadas jejenes, y de algunos tipos de mosquito. Los seres humanos se han infectado al visitar zonas boscosas y se cree que contribuyen a que el virus haya llegado hasta zonas urbanas, pero no se ha documentado el contagio entre personas.
¿Cuántos casos se han reportado?
A partir de finales del año pasado, se identificó al virus como la causa de grandes brotes en regiones amazónicas donde se sabía que existía, así como en nuevas zonas de Sudamérica y el Caribe. Se han reportado unos 8.000 contagios locales en Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba y Perú.
Algunos viajeros han sido diagnosticados en Estados Unidos y Europa. El martes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) informaron que hasta la fecha se habían reportado 21 casos en Estados Unidos —20 en Florida y uno en Nueva York—, todos de personas que habían estado en Cuba. Las autoridades sanitarias europeas habían informado previamente de 19 casos, casi todos entre viajeros.