26 de agosto de 2026 -  9:13 AM
Por La Redacción 


Una serie de desprendimientos de tierra y una repentina riada han azotado el corredor fronterizo que conecta Nepal con China, dejando un saldo provisional de al menos 95 fallecidos y cientos de personas cuyo paradero sigue siendo una incógnita, entre ellas numerosos turistas extranjeros. 


Balance de afectados y respuesta institucional

El registro preliminar de la Junta de Turismo de Nepal incluye a 384 viajeros desaparecidos (291 extranjeros y 93 nacionales).


Desde el Ministerio de Exteriores español han indicado que no se tiene constancia de afectados de nacionalidad española, si bien la agencia Efe, citando a fuentes locales, apunta a dos posibles desaparecidos de este país. Por su parte, la agencia Reuters detalla que en las listas figuran también 105 ciudadanos de la India, 17 malayos, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, un australiano y un neerlandés, aunque las autoridades matizan que todavía se está verificando si todos fueron alcanzados por la corriente.


A esto se suma la pérdida temporal de contacto con 32 miembros de las fuerzas de seguridad, 15 aduaneros y 60 empleados de una planta hidroeléctrica.


Ante la magnitud de la crisis, el presidente nepalí, Ram Chandra Paudel, hizo un llamamiento urgente a través de la red social X para que instituciones, partidos, organismos sociales y ciudadanos redoblen los esfuerzos de rescate. En paralelo, el mandatario chino, Xi Jinping, ordenó desplegar todos los recursos posibles para priorizar la búsqueda de supervivientes, atender a los heridos y evacuar las zonas de riesgo, enviando al vice primer ministro Zhang Guoqing al lugar de los hechos para supervisar las operaciones.



Origen incierto y posibles causas

El desastre comenzó en torno a las 10.30 hora local. Mientras la agencia china Xinhua sostiene que el flujo de lodo y agua se originó en territorio nepalí antes de golpear el paso de Gyirong, el diario The Himalayan Times apunta que la crecida descendió desde el Tíbet a través del río Bhote Koshi.


El Gobierno nepalí baraja como hipótesis principal la ocurrencia de un seísmo. El ministro de Exteriores, Shishir Khanal, detalló que un temblor registrado a las 8.37 provocó un derrumbe masivo que taponó el cauce fluvial minutos antes de la riada.


El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó un movimiento sísmico de magnitud 4,4 en la zona tibetana. No obstante, las autoridades de gestión de riesgos y el Departamento de Hidrología mantienen abiertas otras líneas de investigación, como el posible vaciamiento repentino de un lago glaciar o una avalancha en la cuenca de Donglin Sangro, por lo que Pekín ha activado el nivel II de respuesta geológica.


Daños materiales y complicaciones en el rescate

La catástrofe ha golpeado con dureza la remota región de Shigatse, situada en el altiplano tibetano, destruyendo infraestructuras vitales. En Nepal, la crecida del río Bhote Koshi arrasó primeramente las localidades de Timure y Syabrubesi, en el distrito de Rasuwa, antes de extenderse hacia el sur por el cauce del Trishuli hasta el distrito de Nuwakot.


Los equipos de emergencia compuestos por militares, policías y personal médico apoyados por helicópteros enfrentan grandes dificultades debido a los destrozos viales y al caudal elevado. Las televisiones locales han mostrado imágenes desoladoras de viviendas colapsadas y vehículos arrastrados por la corriente. Según testimonios de la zona recogidos por Reuters, como el del trabajador sanitario Tula Bahadur BK, los asentamientos ribereños han desaparecido por completo.


Asimismo, el Ministerio de Energía nepalí advirtió que la destrucción de carreteras, puentes y centrales ha dejado fuera de servicio unos 430 megavatios de capacidad hidroeléctrica, lo que representa más del 12% de la producción energética total del país.Este devastador episodio evoca el desastre ocurrido apenas un año antes en el mismo corredor, cuando otra riada del Bhote Koshi en julio de 2025 dejó 11 muertos y destruyó el histórico Puente de la Amistad, paralizando el comercio fronterizo durante meses a causa de la ruptura de un lago glaciar en el Tíbet.