8 de abril de 2026 - 5:32 PM
Por Jerson de León
Aunque la temporada oficial de lluvias aún no inicia, la región de la Boca Costa ya registra acumulados de agua alarmantes. Según Moisés Cajas, delegado departamental de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), el ingreso de humedad de ambos litorales continuará provocando tormentas eléctricas y fuertes vientos.
De acuerdo con los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), del 7 de marzo al 6 de abril se han registrado 392 milímetros de lluvia acumulada. Esta cifra es considerada "bastante alta" por las autoridades, tomando en cuenta que el país se encuentra aún en una fase de transición.
"Es un acumulado significativo para un solo mes, y eso que aún no estamos en la temporada oficial. Esto genera que los suelos ya presenten humedad antes del inicio formal del invierno", explicó Cajas.
Pronóstico: ¿Cuándo inicia oficialmente el invierno?
El delegado señaló que la región de la Boca Costa será una de las primeras en establecer su temporada de lluvias. Se espera que las condiciones climáticas de invierno se asienten durante la tercera semana de abril.
Además, advirtió que el 15 de mayo inicia oficialmente la temporada de huracanes en el Pacífico, lo que podría fortalecer los fenómenos hidrometeorológicos. Pese a que existe una perspectiva del fenómeno de "El Niño" (que suele significar reducción de lluvia), Cajas advirtió que esto también provoca eventos climáticos extremos.

Ríos bajo vigilancia
Las lluvias recientes ya han provocado crecidas importantes, como la del río Icán reportada el día de ayer. Aunque hasta el momento los caudales no han superado sus límites críticos ni se reportan inundaciones, el monitoreo es constante.
Ante la inminente llegada de la temporada fuerte, la Conred hace un llamado a la prevención activa, asegurando los techos de lámina y podando árboles que representen un peligro para las viviendas.
Además de la limpieza de tragantes y desagües para evitar encharcamientos y evitar cruzar ríos o quebradas crecidas, ya que la fuerza del agua puede arrastrar vehículos y personas.
Cualquier emergencia puede ser reportada a las autoridades locales o directamente a los delegados departamentales para la atención inmediata de los incidentes.