13 de abril de 2026 - 10:49 PM
Por La Redacción
“No le tengo miedo a la administración de Trump. Seguiré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, por el que trabaja la Iglesia”. Esta fue la respuesta del papa León XIV este lunes a las descalificaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le tildó de débil contra el crimen y terrible en política exterior.
El pontífice hizo estas declaraciones a bordo del avión papal durante el vuelo hacia Argelia, donde comenzó su tercer viaje internacional, una larga gira que llevará al papa de peregrinación hasta el próximo jueves 23 por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
“No somos políticos, no miramos la política exterior con la misma perspectiva. Pero creemos en el mensaje del Evangelio como constructores de paz”, dijo León XIV con total tranquilidad.
Y agregó a los periodistas, cerca de 70: “No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él”, observó el Pontífice, en referencia a Trump.
“No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo. Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor”, señaló el pontífice.
Solo invita a contruir la paz
También afirmó: “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz”.
León XIV dijo que él solo está invitando a todos para buscar la manera de construir puentes de paz y reconciliación, de buscar modos de evitar guerra siempre que se pueda.
“Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del evangelio”, aseveró el pontífice.
Cómo empezó la controversia
Todo inició cuando León XIV criticó abiertamente una acción de Trump, en concreto su amenaza de acabar con toda una civilización en su guerra contra Irán: aunque sin citar su nombre, el papa la ha tachado de inaceptable y ha animado a los fieles a comunicarse con los congresistas para pedir paz.
En esta primera Semana Santa como pontífice, también denunció en sus homilías la hora oscura que vive el mundo por la guerra, lamentado una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad o tachado de blasfemos a los gobernantes que quieren vencer matando o se perciben poderosos cuando dominan.
El papa León XIV afirmó también que Dios no bendice ningún conflicto, y quienes son discípulos de Cristo, no están nunca de lado, de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas, al recibir en el Vaticano a los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad.
Además, el pontífice de Chicago ya hizo saber que no viajará a su país natal este año, precisamente cuando se conmemoran los 250 años de su Declaración de Independencia.