22 de marzo de 2026 - 2:44 PM
Por La Redacción
El pianista guatemalteco Estuardo Hernández, radicado en Alemania, ha presentado "Fantasía sobre Luna de Xelajú", una ambiciosa reinterpretación del emblemático vals de Paco Pérez.
Esta obra transforma la melodía tradicional en una pieza de concierto cargada de técnica, inspirada en la tradición romántica europea pero con una profunda raíz identitaria.
Un puente musical entre Berlín y Quetzaltenango
Hernández, quien ejerce como profesor de música en Berlín, desarrolló esta composición tras años de gestar la idea de rendir homenaje a sus raíces. La pieza, de siete minutos y medio de duración, incorpora complejas armonías, arpegios y escalas que buscan explorar una gama emocional que va desde el misterio hasta la nostalgia del migrante.
El músico explica que el proyecto nació de la necesidad de conectar con sus recuerdos de Guatemala y de aplicar sus conocimientos académicos internacionales en una melodía que lo ha acompañado en el extranjero. El video oficial de la obra no fue filmado en Europa, sino en el Teatro Municipal de Quetzaltenango, reafirmando el vínculo simbólico con la ciudad que vio nacer al vals original.
Proyección internacional
Tras estrenar el arreglo ante la comunidad guatemalteca en Berlín, el pianista busca que este tipo de adaptaciones se integren al repertorio musical global. Su objetivo a largo plazo es continuar reinterpretando piezas nacionales y representar a Guatemala en escenarios internacionales, promoviendo la música académica del país con una visión contemporánea.
El arreglo de Fantasía sobre Luna de Xelajú
Luna de Xelajú es una de las melodías más emblemáticas de Guatemala, un segundo himno que todos reconocen. “Siempre me produjo una profunda nostalgia cuando dejé de vivir en el país, y por eso, cuando empecé a buscar más música guatemalteca para mis conciertos, naturalmente volví a ella”, explica el pianista, quien tiene títulos de universidades de Costa Rica, Estados Unidos y Alemania.
Hernández refirió que “al principio quería simplemente tocar algo para mí, pero poco a poco comenzaron a surgir más ideas hasta que el proyecto se convirtió en un arreglo amplio y virtuoso para piano solo”.
“Quise aplicar todo lo que he aprendido en mi formación pianística dentro del marco de una melodía profundamente guatemalteca. El lenguaje musical se inspira en la tradición romántica con transiciones libres, variaciones y un final grandioso. Por eso decidí llamarla fantasía: no es un simple arreglo, sino una nueva interpretación pianística que busca explorar una gran paleta de emociones”, contó.
El virtuoso músico añadió que cuando la obra tomó forma, sintió que el proyecto también merecía un video profesional, y que debía grabarse en Xela, “el lugar que da nombre a la canción”.