28 de agosto de 2026 - 1:00 PM
Por La Redacción
El exgeneral militar serbobosnio Ratko Mladić, conocido popularmente como "El carnicero de Bosnia" por encabezar algunas de las peores atrocidades cometidas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, falleció el 27 de agosto de 2026 a los 84 años.
Su muerte ocurrió en el hospital de la unidad de detención de las Naciones Unidas en La Haya (Países Bajos), donde cumplía una condena de cadena perpetua.
ANTECEDENTES Y SU ROL EN LA GUERRA DE BOSNIA
Durante la Guerra de Bosnia (1992-1995), Mladić estuvo al mando del Ejército de la República. Bajo sus órdenes se ejecutaron campañas sistemáticas de limpieza étnica contra la población no serbia:
El Asedio de Sarajevo: Mantenimiento de la capital bosnia bajo un cerco constante por más de tres años, matando a miles de civiles mediante disparos de francotiradores y bombardeos indiscriminados.
La Masacre de Srebrenica (1995): La ejecución directa de más de 8,000 hombres y niños musulmanes bosnios en lo que fue legalmente catalogado como un genocidio.
FUGA, CAPTURA Y JUICIO
Tras el fin del conflicto bélico y la firma de los Acuerdos de Dayton, Mladić se convirtió en uno de los prófugos más buscados a nivel mundial:
Años en la clandestinidad: Permaneció oculto durante 16 años protegido por redes de apoyo nacionalistas en Serbia.
Arresto en 2011: Fue finalmente capturado por las autoridades serbias y extraditado al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en La Haya.
Condena perpetua:En 2017, el tribunal lo halló culpable de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Su sentencia de cadena perpetua fue ratificada en apelación en 2021.
DETALLES DE SU FALLECIMIENTO
Mladić pasó los últimos años de su vida con un deterioro progresivo de salud producto de múltiples accidentes cerebrovasculares e hipertensión.
Lugar del deceso: Centro penitenciario y hospitalario de la ONU en La Haya.
Peticiones denegadas: En los meses previos a su muerte, sus abogados y el gobierno serbio habían solicitado reiteradamente su traslado a Serbia para recibir atención médica paliativa, peticiones que fueron rechazadas por el mecanismo judicial residual del tribunal.
CONCLUSIÓN Y REACCIONES
El fallecimiento de Mladić cierra el capítulo físico del comandante que lideró el episodio más sangriento del colapso yugoslavo. Para las organizaciones de víctimas y familiares de los caídos en Srebrenica y Sarajevo, su deceso en prisión consolida la justicia internacional impartida por sus crímenes, aunque permanece la fractura histórica en la región, donde diversos sectores aún debaten el legado de su figura.