13 de octubre de 2024 - 9:00 PM
Por La Redacción
En la ciudad de Quetzaltenango se llevó a cabo el “II Simposio Nacional de Restauración, Conservación y Manejo de Pinabete”, un evento que tenía como objetivo fortalecer los esfuerzos de conservación de pinabete (Abies guatemalensis Rehder), una especie endémica, protegida y en peligro de extinción en su medio silvestre.
El simposio, impulsado por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), el Instituto Nacional de Bosques (Inab) y el Consejo Coordinador de la Estrategia, también pretendía dar a conocer las acciones realizadas en las diferentes líneas de acción de la Estrategia Nacional para la Conservación del Pinabete 2018-2027, tales como: protección, conservación y restauración de las áreas naturales; las experiencias e investigaciones realizadas sobre la especie; el uso sostenible y el fortalecimiento a los eslabones de la cadena productiva bajo el manejo forestal sostenible.
Dentro de los temas que se abordaron en el eje temático de protección, conservación y restauración de las áreas naturales del pinabete se encuentra el estudio genético de poblaciones de pinabete y aprovechamiento de semillas de áreas naturales; la dinámica de la regeneración natural de pinabete (Abies guatemalensis Rehder) en el área de distribución natural en el occidente de Guatemala y la experiencia comunitaria en protección y conservación del pinabete. Mientras que en el ámbito de fortalecimiento de la cadena productiva de pinabete se expusieron los temas de oportunidades y desafíos en la comercialización de la especie; regeneración natural en plantaciones de pinabete: Alternativa para la producción de plántula, entre otras.

Más de 27 mil hectáreas
Según un diagnóstico realizado por el Conap, existen 27 mil 548.29 hectáreas de bosque de pinabete, el 50% se encuentra dentro del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP).
Asimismo el Programa de Compensación a Conservación, apoyado por el Banco Alemán de Desarrollo (KfW), ha beneficiado con el desarrollo sostenible a al menos a seis municipalidades y sus comunidades en el Altiplano Noroccidental, para la conservación del ecosistema en aproximadamente 7 mil 21.56 hectáreas con presencia de pinabete.
Autoridades indicaron que es importante enfatizar que no se permite comercializar las ramillas provenientes de bosques naturales, debido a que estos son bancos de semillas, refugio de fauna silvestre, áreas de recarga hídrica, además proveen otros servicios ambientales esenciales para la población.