4 de abril de 2026 - 3:00 PM
Por La Redacción 


Considerada la "madre de todas las santas vigilias", la Vigilia Pascual, que se celebra esta noche del Sábado Santo en templos católicos, representa el acontecimiento más relevante del calendario litúrgico cristiano. Simboliza la transición de la oscuridad a la luz y conmemora la Resurrección de Jesús, eje central de la doctrina católica.


De acuerdo con informes de Vatican News y ACI Prensa, la celebración no es simplemente una misa de vísperas, sino una vigilia de espera que se divide en cuatro partes fundamentales: la liturgia de la luz (Lucernario), la liturgia de la Palabra, la liturgia bautismal y la liturgia eucarística.


El simbolismo de la luz y la palabra

El rito comienza en la penumbra con la bendición del fuego nuevo y el encendido del Cirio Pascual, que representa a Cristo como la luz del mundo. A medida que el Cirio avanza por el templo, los fieles encienden sus propias velas, simbolizando la propagación de la fe y la esperanza sobre las tinieblas.


Durante la liturgia de la Palabra, se realizan siete lecturas del Antiguo Testamento y dos del Nuevo Testamento. Este recorrido bíblico permite a los creyentes meditar sobre la historia de la salvación, desde la creación del mundo hasta el anuncio de la resurrección en el Evangelio.


Renovación y compromiso

Un elemento distintivo de esta noche es la liturgia bautismal, donde la Iglesia suele administrar el bautismo a nuevos adultos (catecúmenos) y el resto de la comunidad renueva sus promesas bautismales. Este acto subraya el significado de la Pascua como un renacimiento espiritual.


Finalmente, la Vigilia culmina con la liturgia eucarística, el momento de mayor júbilo donde se entona nuevamente el "Aleluya", marcando el inicio formal del tiempo pascual, que se extenderá durante los próximos 50 días hasta Pentecostés.