1 de septiembre de 2026 - 1:18 PM
Por Wayner Fuentes 


Lo que comenzó como una enseñanza entre padre e hijo, hoy se ha convertido en un ejemplo de esfuerzo, innovación y orgullo comunitario. En aldea Tuizacajá de Comitancillo, San Marcos, don Demecio Martínez ha transformado un oficio heredado desde su infancia en una empresa artesanal que impulsa el desarrollo local y preserva las tradiciones de la región.


Desde muy pequeño aprendió el arte de fabricar ladrillos junto a su padre. Con el paso de los años decidió ir más allá y, con perseverancia, dedicó cerca de un año a perfeccionar la elaboración de hornos artesanales. Como él mismo afirma, poniendo en práctica el dicho: "echando a perder se aprende".




Como resultado de su dedicación, hoy es reconocido como uno de los fabricantes de hornos artesanales más solicitados del occidente del país. Su innovación le permitió evolucionar de los hornos fijos tradicionales hacia la fabricación de hornos movibles, una alternativa práctica y de alta demanda para familias, emprendedores y negocios.


Más que elaborar hornos, don Demecio representa el espíritu trabajador de Comitancillo, demostrando que el conocimiento heredado, combinado con la perseverancia y el deseo de innovar, puede convertirse en una fuente de empleo, desarrollo y orgullo para toda una comunidad.




La fábrica de Hornos Artesanales Martínez se encuentra en la aldea Tuizacajá, a aproximadamente 1.5 kilómetros de la cabecera municipal de Comitancillo, sobre la ruta hacia Tejutla, San Marcos.