17 de agosto de 2026 - 11:15 AM
Por Wayner Fuentes
Lo que durante años se advertía como una consecuencia del cambio climático hoy se ha convertido en una cruda realidad para numerosas familias del altiplano de San Marcos. La falta de lluvias y la presencia de plagas han provocado que extensas áreas de cultivo de maíz se sequen, generando preocupación entre los agricultores, especialmente en las comunidades de mayor altura.
Los municipios de Ixchiguán, Comitancillo y Concepción Tutuapa del departamento de San Marcos, figuran entre los más afectados por esta situación, donde algunas familias temen no contar con suficiente maíz para su alimentación, porque la milpa se está secando y esto hará que no se tenga el cultivo al final.
Ante este escenario, la Asociación de Mujeres para el Desarrollo Integral (AMMID) continúa impulsando acciones de sensibilización en centros educativos, con el objetivo de que las nuevas generaciones comprendan la magnitud de los efectos del cambio climático y la importancia de adoptar medidas de adaptación.
Rubén Feliciano, de la AMMID, explicó que “como parte de este esfuerzo se organizó en Comitancillo el Festival de Adaptación al Cambio Climático desde la sabiduría de los Pueblos Originarios, un espacio destinado a promover conocimientos y prácticas ancestrales para enfrentar los desafíos ambientales actuales”.

En la actividad se destacó la importancia de rescatar y conservar las semillas criollas, así como de proteger las fuentes de agua, elementos fundamentales para garantizar la producción de alimentos y la sobrevivencia de las comunidades.
Feliciano hizo un llamado a fortalecer la conciencia ambiental desde los establecimientos educativos, promoviendo acciones como la siembra de árboles, la reducción de la contaminación y la producción de alimentos propios mediante prácticas que respeten y protejan los recursos naturales.
La situación es especialmente preocupante para las familias de las comunidades altas del departamento, donde la pérdida de los cultivos de maíz no representa únicamente un problema económico, sino también una amenaza para la seguridad alimentaria.
