26 de agosto de 2026 - 12:43 PM
Por La Redacción
La reconocida cantautora guatemalteca Sara Curruchich atraviesa un momento clave en su trayectoria. Con una sólida expansión internacional junto a una banda formada exclusivamente por mujeres, la artista maya alista un nuevo trabajo discográfico enfocado en los versos del poeta Luis de Lión, desaparecido durante la dictadura.
Entre la memoria y el origen
El punto de encuentro para conversar sobre su obra fue la Casa Museo Luis de Lión, situada en la pintoresca aldea de San Juan del Obispo (Antigua Guatemala). En este espacio, que rinde tributo al autor de El tiempo principia en Xibalbá secuestrado por el Ejército en 1984, Curruchich afina los detalles para musicalizar poemas del escritor con vistas a su próximo álbum.
Nacida hace 33 años en San Juan Comalapa (Chimaltenango), la menor de seis hermanas creció en el seno de una familia campesina e indigenista. Su padre, Eladio, y su madre, María Cúmez tejedora y trabajadora doméstica, impregnaron su infancia de melodías espontáneas. Tras la pérdida de su padre a los nueve años, la música se convirtió para ella en un vínculo emocional profundo. Años más tarde, se trasladó a la capital para formarse académicamente en el ámbito musical.
Rompiendo barreras internacionales
Sus inicios en la composición se remontan a 2011, etapa en la que experimentó de primera mano el racismo cotidiano. Lejos de silenciarla, la escritura se transformó en un ejercicio de sanación y reafirmación identitaria.
Tras dar sus primeros pasos en locales culturales de su pueblo y de la capital, su carrera despegó formalmente en 2015. Desde entonces, su propuesta que define como "música raíz que camina" la ha llevado a pisar escenarios de España, Francia, Italia, Alemania y Sudáfrica. Ha publicado álbumes destacados como Somos (2019) y Mujer Indígena (2021), colaborando con referentes de la talla de Amparo Sánchez, Lila Downs y, recientemente en 2026, con la banda colombiana Aterciopelados.
En la actualidad, defiende los espacios de representación artística junto a sus compañeras de banda: Sandra Moreno (marimba), Moty (batería) y Karla Molkovich (bajo). Para ella, interpretar sus temas en kaqchikel ante audiencias globales va más allá de lo musical: representa un profundo acto de liberación.
Nuevos horizontes y compromiso social
Además de su faceta interpretativa, Curruchich impulsa las voces de otras creadoras indígenas, como la cantautora Paola en Sacatepéquez. Paralelamente a sus giras internacionales que pronto la llevarán de nuevo a Sudamérica, estudia Sociología y planea presentar el repertorio basado en Luis de Lión mediante una residencia artística en la propia casa del poeta, antes de llevarlo por distintas comunidades guatemaltecas. Fiel a sus raíces, la artista envía un mensaje firme a las niñas de los pueblos originarios: "Que abracen mucho sus sueños, que sean tercas, que se aferren a sus metas y que recuerden que su voz y su camino son muy importantes".