5 de octubre de 2026 - 12:25 PM
Por Jerson de León
Con el corazón lleno de gratitud y rodeado del cariño de sus seres queridos y paisanos, don José Ángel Barrios Rosales celebró la llegada a sus 100 años de vida este reciente fin de semana. Nacido el 1 de octubre de 1926, don Ángel es un roble centenario que no solo ha sido testigo del desarrollo urbano y social de San Antonio Suchitepéquez, sino también un pilar fundamental en su progreso al haber servido como vicealcalde y alcalde municipal.
Raíces, infancia y faenas del pasado
Primogénito de los 10 hijos del matrimonio conformado por José María Barrios Mancio (don Chemita) y Nemesia Rosales Palencia, don Ángel creció entre las calles empedradas de un pueblo que en sus inicios estaba conformado por casas de tabla, ladrillo y adobe.
Desde muy joven aprendió el valor del trabajo duro. Entre las historias que atesora se encuentran las extenuantes jornadas arriando ganado junto a sus hermanos para venderlo en el mercado de Salcajá, Quetzaltenango. Eran travesías de dos días a pie desde San Antonio, haciendo pausa para refugiarse cerca del paso del túnel antes de llegar a su destino. Fue precisamente a los 18 años, en medio de estas labores, cuando estrenó su primer par de zapatos.

Emprendedor y servidor público: La gestión que marcó su alcaldía
A lo largo del siglo, don Ángel impulsó el comercio local mediante diversos proyectos e industrias, tales como fábricas de piso y teja, talleres de forja y mecánica, y se desempeñó como uno de los primeros pilotos automovilísticos del municipio, teniendo la responsabilidad de conducir desde la capital el primer camión adquirido por la municipalidad a través de carreteras de terracería.
Durante su administración municipal entre los años 1983 y 1985,sentó las bases para la llegada de los bomberos al municipio. Don Ángel no solo gestionó la presencia de esta institución de socorro, sino que también consiguió y adjudicó el lugar donde fue construida e instalada la estación de bomberos que hasta hoy sirve a la población tuneca.
Un siglo bien vivido y el amor por la naturaleza
A pesar de haber superado retos de salud y eventos históricos como la reciente pandemia, don Ángel mantiene la mente clara y un espíritu alegre. En sus décadas más recientes ha disfrutado de su ranchito, cultivando plantas medicinales como el noni y disfrutando de la naturaleza.
Don Ángel dedicó un mensaje de inspiración a sus coterráneos y seres queridos, al cumplir el centenario.
"Quiero que mi historia sea inspiración para mis coterráneos: que hay momentos difíciles en la vida, más esos sean motivos para cuidarla, por un siglo para gozarla y llenar de felicidad a nuestros seres queridos”, expresó.
