15 de diciembre de 2025 - 10:00 AM
Por La Redacción
La libertad de expresión en el mundo cayó un 10 % entre 2012 y 2024, un retroceso comparable al ocurrido con la Primera Guerra Mundial, en el preludio de la Segunda Guerra Mundial y en lo peor de la Guerra Fría en la década de 1970, alertó este lunes la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Es una de las principales conclusiones del estudio ‘Tendencias mundiales, periodismo: configurando un mundo en paz 2022/2025’, publicado este lunes, que subraya el vínculo del fenómeno con corrientes preocupantes en el ecosistema de los medios, como el aumento de la autocensura entre los reporteros.
También refleja patrones más amplios, como el debilitamiento de los parlamentos y de las instituciones judiciales, la caída de los niveles de confianza pública o la profundización de la polarización.
Periodistas bajo acoso
Además, ha coincidido con retrocesos en materia de igualdad, junto con una creciente hostilidad hacia los periodistas, científicos e investigadores medioambientales, se advierte, mientras que el dominio de las grandes tecnológicas ha creado un terreno fértil para la propagación del discurso de odio y la desinformación en internet.
En conjunto, estas presiones políticas, sociales y comerciales están socavando la libertad, la pluralidad y la diversidad de los medios de comunicación, resalta la Unesco, además de prevenir de los efectos perjudiciales de la inteligencia artificial generativa, que en los últimos dos años ya ha logrado ahondar en la crisis de valor de los medios tradicionales.
Entre 2012 y 2019 la contracción en el índice de libertad de expresión fue moderada, pero se aceleró a partir de 2020 y, sobre todo, a partir de 2022, a un ritmo del 1.30 % anual, muy por encima de la tasa media del periodo 2012-2024 (0.86 %).
Este índice se desarrolla a partir de cifras del mayor conjunto de datos mundiales sobre democracia, que se encarga de recopilar una red de internacional de miles de académicos y expertos coordinada por el Instituto V-Dem, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), atendiendo a factores como la censura a los medios, el acoso a periodistas o la libertad de expresión académica y cultural.
Casi un centenar de periodistas muertos en 2025
Dado que este retroceso está muy vinculado a la situación del periodismo, la Unesco resalta que para los reporteros es una época de hostigamiento y de aumento de las amenazas físicas, especialmente en las zonas de conflicto.
Entre 2022 y 2025 hubo 185 periodistas que perdieron la vida, lo que supone un aumento del 67 % con respecto a los cuatro años anteriores.
Solo en 2025 murieron 91 periodistas, el 41 % en ataques deliberados, pero además la impunidad de estos crímenes sigue siendo muy alta, ya que la Unesco calcula que hasta 2024 el 85 % de los autores de estas muertes no habían sido condenados.
La autocensura entre los reporteros crece casi un 5 % anualmente y, en total, entre el 2012 y el 2024 aumentó un 63 %. Eso implica que los periodistas se contienen a la hora de reportar temas conflictivos, como la corrupción, por miedo a represalias.
Solo en Latinoamérica y el Caribe, donde la peligrosidad de ejercer el periodismo ha escalado especialmente en países como México, en el informe se recuerda que entre 2018 y 2024 casi un millar de informadores se encontraron forzosamente desplazados.