25 de junio de 2026 - 9:54 AM
​Por Jerson de León 


El panorama para las familias campesinas en Guatemala se torna cada vez más incierto. Mario García, representante del sector campesino organizado, manifestó el profundo estado de vulnerabilidad y preocupación en el que se encuentran miles de trabajadores de la tierra debido a las continuas ejecuciones de desalojos en distintos puntos del país.


​García fue enfático al señalar que el pueblo campesino sigue siendo el sector más afectado por la falta de políticas agrícolas efectivas. Según el dirigente, ni el sistema agrario ni el Gobierno de la República han mostrado voluntad política para brindar soluciones habitacionales o de cultivo.


​"El sistema agrario no ha hecho nada, ni el Gobierno de la República ha dado luz verde para dotar de tierras a los campesinos para que las labren y lleven el sustento a sus hogares", denunció García, calificando las medidas de desalojo como "maniobras que sumen en la zozobra" a las comunidades.

El representante gremial recordó que la gran mayoría de los afectados son personas de escasos recursos que no cuentan con un empleo digno ni un ingreso salarial fijo. La pérdida de sus espacios de vida y trabajo impacta directamente en el desarrollo de los menores, afectando su acceso a la salud y a la educación escolar, pilares que considera primordiales.




​La Costa Sur en el epicentro del conflicto

​Aunque históricamente este flagelo se ha visibilizado con mayor intensidad en regiones como las Verapaces, García advirtió que la Costa Sur se ha convertido en protagonista de estos conflictos en los últimos días. Tras los recientes acontecimientos en Escuintla, la atención se centra ahora en el departamento de Suchitepéquez.

El dirigente criticó fuertemente la distribución de la propiedad en el país, señalando un grave desequilibrio: "Es triste y lamentable que no se pueda hacer nada respecto a estos momentos difíciles. Hay tierra para trabajar, pero los privilegios se los dan a dos o tres propietarios que se han adueñado de Guatemala como si fuera una finca", afirmó.




​Exigencia de protocolos democráticos y acciones legales

​Ante la posibilidad de nuevos desalojos en Suchitepéquez, las organizaciones campesinas informaron que mantienen un seguimiento constante y gestiones organizativas para frenar estas órdenes por la vía legal.

García hizo un llamado urgente a las autoridades gubernamentales para que actúen con elocuencia y cumplan con los protocolos internacionales antes de ejecutar cualquier lanzamiento. Exigió que, antes de proceder a un desalojo, el Gobierno garantice un lugar digno y de reubicación para las familias afectadas.

García lamentó que los intereses económicos sigan pesando más que los derechos humanos en el sistema de justicia del país. "Lamentablemente, como dice el buen chapín, con el dinero baila el perro, y eso es lo que más ha dañado a nuestra sociedad en Guatemala", concluyó.