4 de febrero de 2025 - 3:37 PM
SALUD MENTAL | Artículo por psicóloga clínica Carolina Escobar 
carolina@escobar.gt


En la vida cotidiana, todos hemos sentido cómo una emoción puede cambiar el rumbo de nuestro día: la alegría que nos impulsa, la tristeza que nos detiene, la ira que nos desborda o el miedo que nos alerta. Lo que muchas veces olvidamos es que esas emociones no son enemigas, sino señales. La clave está en aprender a escucharlas y gestionarlas. A eso le llamamos Inteligencia Emocional (IE).


La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer lo que sentimos, comprenderlo y transformarlo en acciones conscientes. No se trata de “controlar” las emociones como si fueran un problema, sino de usarlas como brújula para tomar mejores decisiones, cuidar nuestra salud mental y fortalecer nuestras relaciones.


¿Por qué es importante?

Investigaciones científicas han demostrado que la IE está directamente relacionada con el bienestar psicológico. Las personas que desarrollan estas habilidades suelen presentar menos síntomas de ansiedad y depresión, mayor resiliencia frente al estrés y una mejor calidad de vida. Además, la IE se ha convertido en un factor clave en el ámbito laboral y educativo, pues favorece la comunicación, el liderazgo y la resolución de conflictos.


Una herramienta para todos

Lo más valioso de la inteligencia emocional es que no depende de la edad, el nivel académico o el lugar donde vivamos. Todos podemos entrenarla, desde un niño que aprende a nombrar lo que siente, hasta un adulto que busca manejar el estrés del trabajo.


Tips prácticos para aplicar la IE en tu día a día

  • Ponle nombre a tus emociones: decir “estoy frustrado” o “me siento feliz” ayuda a comprender lo que ocurre dentro de ti.
  • Respira antes de reaccionar: una pausa de 10 segundos puede cambiar la forma en que respondes a una situación difícil.
  • Escucha con empatía: intenta comprender lo que la otra persona siente, más allá de sus palabras.
  • Celebra tus logros: reconocer lo que has alcanzado, por pequeño que sea, fortalece tu motivación.
  • Comunica con respeto: usa frases en primera persona (“yo siento…”, “yo necesito…”) para expresar tus emociones sin herir a otros.


La inteligencia emocional no es un lujo ni una moda, es una herramienta vital para la salud mental y el bienestar social. En un mundo lleno de cambios e incertidumbre, aprender a navegar nuestras emociones nos permite vivir con mayor equilibrio y construir relaciones más humanas.


A continuación, responde cada afirmación del siguiente cuestionario utilizando la escala del 1 al 5, según qué tan cierto sea para ti en la mayoría de las situaciones. Al finalizar, suma tus respuestas para obtener un puntaje que refleje tu nivel de Inteligencia Emocional. Este cuestionario es únicamente orientativo y no sustituye una evaluación profesional realizada por especialistas en salud mental.


Cuestionario de Autoevaluación de Inteligencia Emocional

Instrucciones: Lee cada afirmación y responde según qué tan cierto es para ti en la mayoría de las situaciones. Usa la siguiente escala de respuesta:




Ítems del Cuestionario de Inteligencia Emocional




Interpretación de resultados orientativa

40–50 puntos: Alto nivel de IE. Manejas tus emociones y las de los demás con eficacia.

30–39 puntos: Buen nivel de IE, con áreas que puedes seguir fortaleciendo.

20–29 puntos: Nivel moderado. Es útil practicar estrategias de autoconciencia y regulación.

10–19 puntos: Bajo nivel de IE. Recomendable iniciar un entrenamiento consciente en habilidades emocionales.