30 de agosto de 2026 - 8:00 AM
Por La Redacción 


Un peligro silencioso en las redes sociales


Con el aumento del acceso a internet y el uso temprano de dispositivos móviles, los entornos digitales se han convertido en espacios clave para el aprendizaje y la socialización de la juventud. Sin embargo, también han expuesto a la niñez a amenazas graves como el grooming.


Este término define al delito en el que un adulto utiliza identidades falsas, engaño y manipulación emocional en redes sociales, juegos en línea o aplicaciones de mensajería para ganarse la confianza de un menor de edad con el fin de cometer abuso o explotación sexual.


Las etapas del engaño digital


El grooming no ocurre de manera inmediata; es un proceso premeditado que el agresor desarrolla en varias fases:

Toma de contacto y selección: El acosador identifica perfiles vulnerables en redes sociales o salas de chat de videojuegos.


Ganancia de confianza: Utiliza halagos, regalos virtuales o escucha atenta para generar un vínculo afectivo o de dependencia emocional.


Aislamiento: Convence a la víctima de mantener las conversaciones en secreto, distanciándola mentalmente de sus padres, educadores o amigos.


Chantaje o extorsión (sextortion): Una vez que obtiene imágenes íntimas o información comprometedora, recurre a la amenaza y a la coacción para exigir más material o concertar un encuentro físico.


Señales de advertencia en el hogar y la escuela


Detectar a tiempo este tipo de manipulación requiere atención a los cambios de conducta en los menores:


Uso secreto de dispositivos: Ocultar la pantalla al pasar un adulto, apagar el teléfono bruscamente o usar el dispositivo a altas horas de la noche.


Cambios de ánimo emocionales: Mostrar ansiedad, aislamiento social, irritabilidad o caídas drásticas en el rendimiento escolar.


Recepción de regalos sospechosos: Aparición de tarjetas de regalo para videojuegos, recargas telefónicas o artículos de valor de procedencia desconocida.


Recomendaciones clave para la prevención


Para padres, madres y tutores:

Fomentar la comunicación abierta: Establecer un ambiente de confianza donde los hijos puedan contar cualquier situación extraña sin miedo a ser castigados o a que les quiten el teléfono.


Configuración de privacidad: Revisar periódicamente las opciones de seguridad y privacidad en las redes sociales y plataformas de juego que utilizan los menores.


Educación sobre datos personales: Enseñar que nunca se debe compartir información sensible como la dirección del hogar, el colegio al que asisten, números telefónicos o fotografías personales con desconocidos en internet.


Para niñas, niños y adolescentes:


Dudar de perfiles desconocidos: Recordar que detrás de una foto de perfil en internet puede haber cualquier persona.


No ceder ante amenazas: Si alguien exige fotos o videos íntimos a cambio de guardar un secreto, se debe cortar la comunicación de inmediato y pedir ayuda a un adulto de confianza.


Guardar evidencia: En caso de sufrir acoso, es fundamental no borrar las conversaciones ni las imágenes, ya que sirven como prueba para denunciar ante las autoridades corr