20 de enero de 2026 - 11:27 AM
SALUD MENTAL | Artículo por psicóloga clínica Carolina Escobar
carolina@escobar.gt
Cada enero, cuando el entusiasmo de las fiestas se desvanece y la rutina vuelve a instalarse, aparece un término que se repite en medios y redes sociales: Blue Monday, conocido como “el día más triste del año”. Se dice que ocurre el tercer lunes de enero, un momento en el que el frío, las deudas navideñas y la falta de motivación parecen conspirar contra nuestro ánimo.
El origen de la idea
La historia del Blue Monday comenzó en 2005, cuando el psicólogo británico Cliff Arnall, vinculado a la Universidad de Cardiff, fue invitado por una agencia de viajes británica a calcular cuál era el día más deprimente del año. El objetivo era promocionar escapadas invernales, apelando a la necesidad de “huir” de la tristeza.
Arnall presentó una fórmula matemática que, aunque llamativa, carece de rigor científico. La ecuación era la siguiente:
[ (C + (D - d)) \cdot \frac{TQ}{M \cdot NA} ]
C: Clima frío y gris.
D: Deudas acumuladas tras las fiestas.
d: Dinero recibido en enero (como salario).
TQ: Tiempo transcurrido desde Navidad.
M: Motivación baja.
NA: Necesidad de actuar (propósitos incumplidos, falta de cambios).
La fórmula mezclaba variables emocionales, sociales y económicas, pero no tenía sustento científico. Aun así, la idea se viralizó y cada año regresa como un recordatorio cultural.
Más allá del mito
Aunque el Blue Monday es un concepto pseudocientífico, refleja una realidad emocional: enero puede ser un mes difícil. El clima frío y la falta de luz solar afectan nuestro estado de ánimo; las deudas y gastos navideños generan preocupación; y los propósitos de Año Nuevo, muchas veces incumplidos, pueden bajar la motivación.
Es decir, aunque no exista un “día universal de tristeza”, sí hay factores que hacen que muchas personas se sientan más vulnerables en esta época.
Una oportunidad para reflexionar
El Blue Monday puede ser visto como un mito, pero también como una invitación:
- A reconocer que la salud mental merece atención todos los días del año.
- A validar nuestras emociones, entendiendo que sentirse triste o cansado es parte de la experiencia humana.
- A recordar que siempre podemos buscar apoyo, ya sea en amigos, familia o profesionales de la salud mental.
El Blue Monday no es más que una etiqueta cultural, pero nos recuerda algo esencial: cuidar la mente es tan importante como cuidar el cuerpo. No necesitamos esperar a un lunes de enero para hablar de bienestar emocional; cada día es una oportunidad para escucharnos, cuidarnos y crecer.