11 de febrero de 2026 - 5:22 PM 
Por Víctor Rodas


Este miércoles se celebró una Santa Misa en honor a la Inmaculada Concepción, con una intención especial dedicada a los enfermos, como parte del programa religioso en el marco de las conmemoraciones por la primera aparición de la Virgen a la niña Bernardita. La actividad reunió a fieles en un ambiente de oración, reflexión y recogimiento, la actividad religiosa se realizó en el Hogar del niño minusválido, Jesús Hermano Pedro.  


Durante la celebración se recordó que la devoción a la Inmaculada Concepción sostiene la creencia de que la Virgen María fue concebida sin pecado original, doctrina que se desarrolló a lo largo de varios siglos dentro de la Iglesia católica y que fue proclamada oficialmente como dogma de fe el 8 de diciembre de 1854 por el papa Pío IX.


También se hizo referencia a los hechos ocurridos en 1858 en Lourdes, Francia, cuando, según la tradición, la Virgen se apareció a la joven Bernardita Soubirous y se identificó con las palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”, acontecimiento que marcó profundamente la historia de esta advocación mariana.


El padre Juan Luis Lázaro fue el encargado de dirigir la celebración eucarística y compartir el mensaje central de la jornada. “La Inmaculada Concepción nos invita a confiar en Dios incluso en medio del dolor y la enfermedad, recordándonos que la fe y la esperanza son un sostén para quienes atraviesan momentos difíciles”, expresó durante su reflexión.


Desde entonces, la advocación mariana de la Inmaculada Concepción ha cobrado especial relevancia en la Iglesia, y Lourdes se ha consolidado como uno de los principales centros de peregrinación del mundo católico, fortaleciendo la fe de millones de creyentes.