30 de junio de 2026 - 10:40 PM
Por Jerson de León


El municipio de San Pablo Jocopilas, Suchitepéquez, se vistió de fiesta para celebrar el día de su copatrón, San Pedro Apóstol. La comunidad y los visitantes se reunieron para participar en una jornada llena de fe, cultura y gastronomía, en donde destacaron los tradicionales bailes de convite frente al atrio de la iglesia y la degustación del histórico platillo local: el chojín.




Fe y cultura en las calles del municipio

La celebración de San Pedro Apóstol moviliza a cientos de devotos. Durante la jornada, la música y el color tomaron protagonismo con los tradicionales bailes de convite realizados frente al atrio del templo católico.


A la par de las festividades culturales, se llevaron a cabo actividades de profundo fervor religioso. La conmemoración coincidió con la exposición y recorrido del Santísimo Sacramento por las calles de San Pablo Jocopilas, una tradición que busca bendecir al municipio y que congrega a numerosos feligreses.




La ardua preparación del tradicional Chojín

Uno de los pilares indiscutibles de esta festividad es la preparación del chojín, una labor comunitaria que requiere días de esfuerzo y organización. 




Sabina Raimundo, vecina del municipio y miembro del comité de la iglesia, detalló cómo se lleva a cabo este proceso que une a los feligreses en la cocina:


Día anterior (Mañana): El comité inicia sus labores cocinando la carne.

Día anterior (Tarde): Se prepara todo el maíz necesario para la elaboración de la masa.

Día anterior (Noche): Se realiza el corte y preparación de la carne.

Día de la fiesta (3:00 a.m.): Las voluntarias comienzan a elaborar los tamalitos que acompañarán el platillo.

Día de la fiesta (Mañana): Se pone la carne al fuego junto con los ingredientes finales para culminar la cocción.


"Bendito sea Dios, ya tenemos muchos años de estar trabajando. No es solo una costumbre, es una religión que tiene muchos participantes", comentó Raimundo, destacando el espíritu de servicio del comité.




Dos variedades para compartir

Para deleitar a los asistentes, el comité de la iglesia se encarga de preparar dos estilos diferentes de chojín, asegurando que haya opciones para todos los gustos.




La celebración de San Pedro Apóstol en San Pablo Jocopilas demuestra una vez más cómo las tradiciones se mantienen vivas gracias a la dedicación y el trabajo voluntario de sus habitantes, quienes año con año ofrecen su tiempo para mantener el sabor y la fe de su comunidad.