25 de junio de 2026 - 5:00 PM 
Por Raúl Juárez 


Ser maestro va mucho más allá de una profesión. Es asumir una responsabilidad con la sociedad al desempeñar un papel fundamental en la formación y el desarrollo de las futuras generaciones. Ese es el caso de Marlene Rodas Reyes, una docente que durante más de dos décadas ha dedicado su vida a la educación de niñas en la Escuela Oficial para Niñas Soledad España, en Quetzaltenango.


Su trayectoria en la enseñanza comenzó sin recibir remuneración económica. Durante dos años trabajó de forma voluntaria en la Escuela de Trigales, donde posteriormente laboró por 10 años, ocho de ellos bajo contrato. Más adelante obtuvo su nombramiento oficial y fue trasladada a la Escuela Soledad España, donde actualmente suma 21 años de servicio.


La maestra recuerda que convertirse en docente no formaba parte de sus planes de vida.


"Desde muy pequeña me vine a estudiar a Quetzaltenango, donde me formé académicamente. Cuando llegó el momento de elegir una carrera, pensaba estudiar en un establecimiento privado, pero tenía una beca que únicamente aplicaba para centros educativos públicos. Fue entonces cuando opté por estudiar Magisterio", relató.




Fue precisamente durante su formación cuando descubrió su verdadera vocación.


Conocida cariñosamente como "la seño Marlene", asegura que la docencia se convirtió en una pasión.


"Ser maestra es una profesión muy noble y me enamoré de dar clases. Mi pasión es enseñar a los niños a leer y escribir; por eso durante muchos años impartí primero primaria, porque es allí donde se construyen las bases fundamentales de la educación", expresó.




Además de ser docente, Marlene también es madre de familia y considera que el mayor legado que puede dejar a sus alumnas son los valores y la fe.


"Quiero dejar en mis alumnas principios que las conviertan en buenas personas y que aprendan a depositar su confianza en Dios", afirmó.




En el marco del Día del Maestro, la educadora compartió un mensaje dirigido a quienes ejercen esta profesión.


"Ser maestro no solo consiste en transmitir conocimientos, sino en inspirar, guiar y desarrollar las habilidades de los estudiantes. Ser maestro es mucho más que una profesión; es una vocación que exige dedicación, pasión y un compromiso permanente con la educación y con cada uno de nuestros alumnos", concluyó.